-«A la plaza de Abastos
de esta gran población
piensa el Ayuntamiento
hacerle una renovación.
Ahí van
a hacerle una montera
de cristales de colores
y un terno de raso verde
a todos los vendedores.
Al suelo ponerle alfombras
y a cada sacador
un sombrero de tres picos
su levita y su bastón.
A los carniceros y recoveros
van a vestirlos de terciopelo
y a los que ponen los baratillos
los vestirán de carne membrillo.
Los que fríen tejeringos,
pa que estén mas elegantes,
calzones cortos de seda,
sombrero de copa y guantes.
Y al cobrador de la renta
le pondremos un pararrayos
y unos zapatos de orillo
porque le duelen mucho los callos».
– (…)»A la venta ponen
estos Anticuarios
esta gran cazuela
que tiene más
de quinientos años.
La doy en mil duros
y es casi de balde
porque esta cazuela
ha tenío un mérito
bastante grande.
La cazuela que aquí les presento
es de una sustancia que nadie conoce
fabricada en Medina Sidonia
el año cuarenta del siglo catorce.
La tenía Tío Diego Zorullo
que era temporero de la Catedral
se lavaba los pies los domingos
y luego los lunes hacía poleá».